Evo cierra visita a Alemania hablando de la nueva Bolivia


El presidente Evo Morales cerró ayer su visita a Alemania presentando ante el inversor germano la "nueva Bolivia", un país que logró "soberanía política y económica, pero no tecnológica". En el Día de América Latina, foro de encuentro entre inversores alemanes y políticos, Morales dijo que en los casi diez años de su Gobierno puso punto final a la "sumisión política y economía", redujo la pobreza y es el país "que más crecerá económicamente este año en América Latina". Bolivia precisa aún transferencias tecnológicas de países como Alemania, añadió, en su calidad de invitado de honor de ese foro de Hamburgo, segunda etapa de su visita a la primera economía de la Unión Europea. La estabilidad política es garantía de prosperidad, insistió, en lo que denomina la Agenda Patriótica 2025, razón por la que aspira a ser reelegido, de prosperar la reforma constitucional que le permitiría presentarse a las elecciones, en 2019. Con este discurso ante el empresariado–y una serie de convenios en ciernes, como el destinado a construir un tren urbano eléctrico en Santa Cruz– cerró su visita a Alemania, de marcado acento económico. Su intervención ante el Día de América Latina era el último acto de una intensa agenda en la que hubo encuentros al más alto nivel político –con la canciller Angela Merkel–, citas con empresarios y también un vibrante discurso ante la Universidad Técnica de Berlín. En sus citas con representantes de la gran industria –como el gigante Siemens– se fraguaron el citado convenio, más otros en el ámbito de la minería. De la reunión Merkel en Berlín se llevó el elogio de la Canciller al "impresionante" crecimiento económico del país. En la Universidad fue aclamado por su discurso izquierdista y luego, ya en Hamburgo, recuperó el mensaje pragmático de un Presidente dispuesto a presentar a la "nueva Bolivia" que, como suele decir, no acude al inversor en busca de "dueños", sino de socios.